La adquisición del metal amarillo cuenta con importantes ventajas fiscales. En éste artículo te damos doce claves para invertir en oro con todas las garantías.

La inversión en metales preciosos es un clásico en una cartera diversificada. Actúa como valor refugio en época de turbulencias en los mercados financieros y aporta estabilidad y liquidez a los inversores. Estas son las claves para invertir bien.

-¿Qué es el oro?
Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua es un elemento químico metálico, de número atómico 79, de color amarillo brillante, el más dúctil y maleable de los metales, muy buen conductor del calor y la electricidad.

Su valor procede de una combinación única de densidad, resistencia contra la corrosión y uniformidad. Su símbolo es Au, proveniente del latín aurum, que significa brillante amanecer.

-¿Cómo invertir en oro?
Hay distintas modalidades que se adecuan a los diversos perfiles de ahorradores y de inversores. Una primera opción es a través de ETF o de productos derivados de oro. Se trata de fondos cotizados cuyo precio estará ligado a la evolución del precio del oro.

Otra vía de acceso son los fondos de inversión. En este caso hay que tener en cuenta que estos productos normalmente no invierten directamente en oro, sino en compañías mineras y en empresas relacionadas con el sector.

La tercera opción es la compra de lingotes y de oro físico de inversión.

-¿Qué es el oro físico de inversión?
Según la Agencia Tributaria, se trata de lingotes o láminas de oro de ley igual o superior a 995 milésimas de más de dos gramos.

También tienen este tratamiento las monedas de oro que reúnan los siguientes requisitos: que sean de ley igual o superior a 900 milésimas, que hayan sido acuñadas con posterioridad al año 1800, y que no sean o hayan sido moneda de curso legal en su país de origen.

Además, estas monedas deben ser comercializadas habitualmente por un precio no superior en un 80% al valor de mercado del oro contenido en ellas. También se incluyen las que están dentro del Diario Oficial de la Unión Europea.

-¿Por qué invertir en oro físico o en metales preciosos?
El oro ha sido y es dinero, y también el mejor vehículo para preservar valor a lo largo del tiempo, y así lo ha demostrado durante los últimos 4.000 años. Siempre será una fuente de liquidez y valor allá donde nos encontremos. Una de sus principales características es que es convertible en cualquier divisa mundial.

La plata sería la hermana pequeña del oro, pero con unas aplicaciones industriales más amplias.

El resto, platino, paladio, rodio, rutenio… son metales más escasos y demandados por la industria, lo que les da un carácter más especulativo, además de un régimen fiscal para el inversor menos favorable que el que proporciona el oro.

-Ventajas e inconvenientes
Una de las mayores ventajas de los metales preciosos respecto a otros productos es que no se trata de un apunte contable, por lo que no pueden suspender pagos. Siempre los podemos tener a mano. Su valor es intrínseco.

El oro es un gran valor refugio frente a períodos de incertidumbre o desestabilización de los mercados. Y es también una herramienta valiosa para diversificar el patrimonio.

Al igual que tenemos una cartera financiera o uno o varios inmuebles, el oro debería ser una cesta más en el reparto de nuestro patrimonio.

Tiene liquidez inmediata y siempre vamos a tener un comprador. Además, cotiza 24 horas al día de lunes a viernes, con lo que siempre sabremos su valor.

-Los objetivos
Son muy variados: seguridad, diversificación, protección ante la inflación, salvaguardar nuestro poder adquisitivo, liquidez independientemente de las circunstancias de los mercados, descorrelación… En resumen, un seguro para el resto de nuestras inversiones.

-Régimen especial
Consiste en que todo oro físico que entre dentro de las características explicadas anteriormente se puede acoger a la exención de pagar el IVA.

-¿Cómo se compra el oro físico?
Presencialmente en un establecimiento especializado y acreditado, o a través de Internet.

Las compras se pueden recoger en el establecimiento o las podemos recibir en nuestro domicilio con un envío asegurado. La forma de pago está limitada por ley a 2.500 euros en efectivo y a partir de ahí hay que realizarla mediante transferencia o medios bancarios.

-¿Hay que identificarse?

Sí, cuando se compra y cuando se vende, según la normativa vigente.

-¿Cómo tributa?
La tributación del oro de inversión, a la hora de la compra, está exenta de IVA a diferencia del resto de metales preciosos que se gravan con el IVA.

A la hora de vender, la diferencia entre el precio de venta y de adquisición se llevaría al apartado de ganancias y pérdidas patrimoniales en la base del ahorro. Es decir, igual que cualquier acción cotizada.

-¿Cuándo es mejor invertir en oro físico de inversión?
Siempre es buen momento para comprar oro, puesto que las compras recurrentes en el tiempo nos prorratean el precio.

No obstante, lo mejor es hacerlo en los momentos de bonanza y de crecimiento y tranquilidad en los mercados. Para estar protegidos, tenemos que tener el paraguas antes de que empiece a llover.

-¿Cómo afectan las situaciones políticas al oro?
Siempre que hay incertidumbre los inversores tienden a refugiarse o incrementar sus inversiones en oro.

El Covid-19 dispara la demanda
Por su liquidez y estabilidad, el oro es el activo refugio por excelencia. Cuando pintan bastos en las economías mundiales y la incertidumbre se extiende de forma global, la demanda de metal amarillo crece de forma exponencial. La crisis provocada por el Covid-19 es la última demostración del poder del oro para atraer inversores. La cotización está en máximos históricos en todas las grandes divisas mundiales salvo el dólar, pero los expertos creen que la subida no ha terminado. ¿Por qué? Apuntan a varios factores.

El primero es que el retroceso económico provocado por la pandemia en todo el globo mantendrá en cero o en niveles negativos los tipos de interés en todo el planeta. Por lo tanto, cada vez hay menos competencia en los activos de renta fija, que ofrecerán durante mucho tiempo rentabilidades testimoniales. Además, el oro ha sido tradicionalmente una herramienta de cobertura y protección contra la inflación, sobre la que en estos momentos hay una elevada incertidumbre. Por lo tanto, el precio del metal tiene mucho a favor para seguir subiendo. Firmas como Bank of America Merryll Lynch son muy agresivas y han subido su previsión desde los 2.000 hasta los 3.000 dólares por onza en los próximos 18 meses. El resto de firmas son más moderadas, pero en cualquier caso optimistas. Alrededor de los 1.700 dólares en estos momentos, el momento macro dibuja el escenario perfecto para el oro al menos para este año.

Fuente: Expansion.com

Si te planteas invertir en oro, no dudes en contactar con nosotros, estaremos encantados de atenderte.